Muchas veces por motivos de fuerza mayor se hace necesario hacer la terapia de manera remota, ya sea a través de audio o por videollamada. Las razones por las cuales llevar a cabo una psicoterapia no presencial son múltiples: viajes, traslado de ciudad o país, crisis sociales o sanitarias que impiden el traslado dentro de la misma ciudad, enfermedad o condición física, entre otros.
Gracias a los avances en la tecnología hoy en día podemos empezar una terapia, o darle continuidad a un proceso terapéutico, a través de nuestros teléfonos, tablets o computadores. Sin embargo, a la vez surgen desafíos sobre cómo llevar a cabo este nuevo modo de encontrarnos.
Todd Essig y Gillian Russel (2019) entregan ciertos lineamientos y recomendaciones sobre cómo poder propiciar las condiciones para llevar a cabo sesiones de terapia de manera remota:
- Lo más importante es la privacidad. Asegurar un espacio en el que otros no puedan escuchar ni interrumpir. Quizás sea necesario pedirle a los demás que escuchen música o prendan el televisor, y/o colgar un letrero “no molestar”.
- Intentar estar cómodo, pero no demasiado. La idea es estar en la posición más parecida a la consulta. Una oficina o escritorio es una buena opción. Evitar estar en la cama, en el sofá de TV, caminando o en el suelo.
- Colocar una caja de pañuelos y/o un vaso de agua cerca. Evitar tener snacks o comida.
- Asegurarse de estar vestido como si se estuviera asistiendo a la consulta, aunque no sea visto por el terapeuta.
- Es fundamental apagar o silenciar todos los dispositivos, excepto el que se está usando para la llamada. Apagar notificaciones y programas que puedan interrumpir. Se recomienda usar audífonos.
- Intentar dejar 15 minutos adicionales para ti antes y después de cada sesión, para preparar el espacio y luego para integrar lo trabajado en sesión.
- El lugar es importante. Intentar que sea siempre el mismo lugar, para mantener la estabilidad del lugar como si fuera la consulta.
Si bien estas pautas pueden hacer que sea más trabajoso propiciar las condiciones para el lugar en el cual hacer las sesiones, el esfuerzo valdrá la pena, y la psicoterapia podrá ser llevada a cabo desde el lugar que sea.
Referencias: Todd Essig, Ph.D. and Gillian Isaacs Russell, Ph.D. (2019) Remote Session Guidelines for Periods of Restricted Travel.
